
Tarde fría la del lunes 30 de agosto de 2010. Tarde ideal para quedarse en casita, con mates y biscochitos o en su defecto alguna masita de agua con mermelada. Tarde ideal para no sentir el flagelo del winter que se esta yendo, y quedarse acovachado bajo pila de colchas. Pero no, el clima adverso no pudo con las ansias de jugar de los players administrativos y distribuidores, que se apersonaron en el verde cesped de Maradó para disputar la fecha 4 de este torneo ecuménico (?).
A priori esa era la idea, jugar los puntos y seguir adelante con el desarrollo normal del certamen. Pero una serie de desajustes en la presencia de algunos jugadores derivó en la decisión (discutida por cierto) de postergar el partido oficial y aprovechar la ocasión para medirse en un match amistoso y nada más.
Que pan que pin que pun se charló acaloradamente en la previa sobre esta situación, dado lo interminable que resultaría el torneo si la fecha se posterga, pero la decisión del capitán de Distribuidores pudo más, que se puso firme y dijo "por los puntos no, y se terminó la discusión". Y así fue. A llorar a la ermita.
La misma situación vivió el que les escribe, preguntando "Che es por los puntos, porque sino no hay comentario, no hago entrada del blog", que escribí, que no escribas, que dale, que qué te cuesta. Tan molestos se pusieron que no me quedó otra que comentar igual.
Con presencias destacadas en ambos bandos, especialmente la de un colega (será una falta de respeto llamarlo colega? Un periodista de trayectoria, al lado de un humilde bloguero? No, la verdad que no me ofendo) que se calzó los botines de papi, la camiseta nueva de Distribuidores (párrafo aparte) y reforzó fuertemente el equipo Lubricante/Gasolero: El Sr. Enrique Cruz (h). Aplausos. Bueno, basta de aplausos.
Precalentamiento, estirar los músculos, gastar al rival. Seguir discutiendo si es por los puntos o no. El partido no comienza y ya tiene pinta de picante. Y entre tanto, salen de una bolsa de plástico las nuevas casacas de Distribuidores, que veneradas cual manto sagrado, se muestran como el amuleto mágico que los va a sacar del fondo de la tabla. A más de uno le costó conseguir talle y salió con la misma ajustada al cuerpo, quizá para intimidar, quizá porque no había XL o mayores. Y para consolidar la imagen cabulera y mística de las mismas, la frase "Duracell" en la espalda, soló reforzó la idea de que este equipo saldría con pilas (chiste fácil, obvio, quemado) al campo de juego. Sumado a eso, impagable la cara de felicidad del arquero Tira que como chico con chiche nuevo, mostraba orgulloso sus nuevos guantes de arquero, a los cuales atribuía también cierta dosis de magia y esoterismo que lo iban a ayudar a mantener cerrado el arco.
Comenzó el juego y parecía que la magia hacía efecto. Golpe de entrada de Distribuidores, que vulnera al imbatible Tato Tibalt llenando de sorpresa a los presentes. El invitado de honor, hace lo suyo y misteriosamente el equipo de azul y rojo se pone arriba de entrada. Cosa de mandinga.
Alegría de Distribuidores, y del DT autoproclamado, Luis Monteroni que recorría la línea de cal cual Maradona DT (de la época de Mandiyú). El DT de Administración en cambio, a los gritos pelados desde dentro del campo de juego, hablo del Sr. Rubén Favini.
Aunque minutos más tarde, en un arrebato de precisión y toque, el calculador Maitre estampa la igualdad transitoria y equilibra las acciones, aunque a esta altura del partido, es difícil hablar de merecimientos por lo poco que se ha jugado.
Pocos minutos más tarde, el diablo vuelve a meter la cola, y Henry Cross Junior el segundo de Distribuidores, que presos de la incredulidad empiezan a pensar en voz alta "es por los puntos, es por los puntos!!!!".
Sigue el partido, con Administración apenas nervioso, ordenado pero sin profundidad, y con poca puntería. Distribuidores se aferraba a la victoria y hacía correr el balón, presionando en la marca y jugando ordenado y tranquilo. Las acciones hasta ese momento estaban más que equilibradas, y la diferencia parecía justa, aunque no definía absolutamente nada.
Hasta que se termina la magia: que la camiseta, que el refuerzo, que los guantes.... los guantes justamente. Donde tenían que aparecer no lo hacen. Un tiro de despeje de (no me acuerdo quien), rechazando una llegada clara del equipo rival, se convierte en gol sorpresivo. Era fácil para el arquero. Muy fácil. Evidente, obvia, ridículamente previsible la trayectoria del balón. Pero Claudito calculó con un ábaco y la pelota se le metió a un costado de su humanidad. Gol y equilibrio en las acciones.
Gol y golpe anímico para distribuidores, que luego de construir una victoria esforzada hasta ese momento, ve que los duendes de sus sueños de victoria de vuelven a sus casas hechas en los troncos de los hongos de la foresta mágica. En definitiva, terminaron hechos pelota.
Y aquí comenzó otro partido. Administración, de los pies color rosa salmón de su figura más rutilante, The Quagli Star, comenzó a empujar a Distribuidores contra su arco, arrinconándolo en todas las líneas y sectores de la cancha y manejando la pelota con toques precisos y espíritu de equipo. Así aparecieron un par de goles más que pusieron a Administración al frente del marcador.
Los Distribuidores cayeron en un bajón anímico, futbolístico y físico dificil de remontar. Y todavía no había terminado el primer tiempo. Se quedaron sin piernas, sin aire, sin alma. El DT se cansó de gritar y abandonó la imposible misión.
Esa impotencia se empezó a reflejar en el juego brusco de parte de algunos jugadores de Distribuidores, que presos del nerviosismo ponían una patita de más o una palabra al juez de reproche. Lo cierto, es que el mismo, tuvo fallos discutidos que en más de una ocasión favoreció al equipo de blanco.
Termina el primer tiempo, y la diferencia de goles no parece irremontable, pero Adminsitración se ve muy sólido en sus líneas y con resto físico suficiente para afrontar el segundo tiempo. Al contrario, su oponente estaba desgastado física y anímicamente pero no se rendía aun, y esperaba el milagro. Refresco de por medio, charla técnica y grandes aspiraciones de oxígeno preceden al comienzo del segundo capítulo. Dato curioso: el arquero Tira se moja los guantes creyendo que la cosa cambiaría cual hechizo mágico. Tenías que mojarlos con agua bendita Claudio!
De la misma forma que el fin del primero, el segundo tiempo comienza con el dominio de Administración pero sin llegadas claras al arco de Tira. Distribuidores, con sus lineas y posiciones cambiadas mantiene las esperanzas de empatar el partido, pero choca con la muralla bancaria que una y otra vez ahoga el grito de gol de los de azul.
Mucho tiempo pasa sin abrir los arcos, remates aislados, llegadas intrascendentes y pierna fuerte en algunos sectores le dan al partido un cáriz de mediocre. Se suman protestas al desempeño del colegiado, demuestra poca personalidad perdonando más de una amarilla, y no animandose a sacar un rojo furioso para un jugador de Distribuidores que estaba un poco sacadito (no diré el nombre, pero lo llaman J. D.). Que el partido termine con los 10 parecía cosa difícil.
Pasan los minutos y Distribuidores, presa del cansancio y la impotencia cede casi completamente el balón a Administración, los cuales aprovechan para estirar más la ventaja, con goles de excelente factura, y con toques exquisitos. La ventaja, se hace definitivamente indescontable.
El único que corría, metía y no se entregaba era el Sr. Cruz, que luchó solo contra todo el fondo de Administración. Y si, es difícil ir contra dos veteranos de mil batallas que saben a la perfección como cerrar las puertas del propio arco.
Peeeero, las pelotas a priori más fáciles (lo dirá el Sr. Tira) se convierten en las más venenosas. Tratando de salir del fondo, el nº7 de Administración, con total dominio de pelota, sufre el levantamiento del césped sintético (quizá producto del esfuerzo de algún perdido minero de querer salir), que lo hace trastabillar y perder el balón en la puerta de su propia área a manos del sr. Cruz. El grito desesperado de "Tatoooo salvameeeee!!!!!" solo intimida al grandote que tiene que salir a cortar sin tenerlo previsto. Por eso, no evita que nuevamente el goleador de distribuidores marque el último y definitivo tanto de su equipo. Suerte que la goleada estaba ya consumada... sino....
El partido va llegando a su fin, con algún que otro golcito administrativo más, pinceladas mediante de Quiagli y cía. Distribuidores termina pintado como la frase "Duracell" en su espalda. Si el conejito los hubiera visto, seguro les revoleaba el tambor como a Lalín.
Fin del partido, abrazos a mansalva y felicitaciones mediante, se termina el amistoso (fuertemente marcado por el capitán de Distr. mientras salía: "No era por los puntossss!!!!") que de amistoso tuvo poco pero que sirvió para darle un toque de glamour al último lunes de agosto.
Datos y estadísticas (que no suman para la tabla oficial):
ADMINISTRACION formó con:
1- Tato "Chiquito Bancario" Tibalt
5- Mariano "Soccer Star" Quagli
6- Pablo "le pego de donde estoy" Maciel
7- Rubén (me guardo el apodo por las dudas) Favini
2- Sebastián "Calculator Man" Maitre
DISTRIBUIDORES formó con:
1- Claudio "Clemente" Tira
6- Enrique Cruz (h)
18- Martín "No había XL" Pascuale
2- Julio "Lija" Díaz
5- Sergio "Volvé juventud!" Monserrat
Goles:
AD: R. Favini (1), M. Quagli (4), S. Maitre (3), P. Maciel (1).
DI: E. Cruz (3).
Incidencias:
Amonestados: Quagli (A), Díaz y Monserrat (D).





