
Más por obligación moral que por motivación personal, escribo estas lineas que sirven de análisis del partido correspondiente a la última fecha disputada de este torneo.
Que este comentario se haya hecho esperar tiene mucho que ver con el estado de animo del que relata: no es lo mismo ser solo un espectador sin involucrarse emocionalmente con lo que pasa en la cancha, que vivirlo desde dentro de la misma y con el corazón entregado a los colores que representa. Con un resultado favorable, uno se motiva más y escribe sin problemas, meta tecla nomás. Pero cuando no es así...
Es difícil ser objetivo estos mismos motivos, así que simplemente me dedicaré a escribir como me salga y desde el punto de vista en el que me tocó estar. La objetividad volverá después del próximo lunes.
La previa del partido es igual a todas, llega uno, llega el otro, se saludan, bla bla bla. Te gasto, me gastas, te intimido, me intimidas. Un juego psicológico típico en estas situaciones, ya que todos sabemos que el fútbol no es sólo táctica, estrategia y estado físico, sino también anímico. En fin, lo de siempre. Un dato interesante de la previa fue el comentario acerca de la participación de Manolo como arquero de Administración, lo cual nos llenó de ilusiones a los jugadores de Playa, pero cuando lo vimos llegar rengueando y vestido de civil, y atrás llegando Tato con los guantes de arquero la ilusión se nos fue a los caños.
Se termina el partidito anterior, al que nadie le interesa, y nos vamos para la cancha. Como verán de un tiempo a esta parte el tema fotos quedó en el olvido, y la clásica fotografía de la alineación de los jugadores y saludos de rigor ya quedó a un lado definitivamente.
Ordenados los equipos en la cancha, pita el colegiado y da comienzo al encuentro. La estrategia defensiva de Playa consiste en marcar al jugador desequilibrante de Administración, el habilidoso Quagli con un rústico cometalones como lo es el sanjavierano Bugnón. Y el resto de los jugadores deben hacer lo que puedan, quieran o les salga, ni más ni menos; ésta es básicamente la estrategia playística, que evidentemente de estrategia no tiene nada y menos de organizada.
Por el bando contrario, las posiciones en el campo están bien distribuidas, Pergamino atrás ordenando con sus gritos; Calculador abierto por una de las puntas y yendo y viniendo para colaborar en defensa; Látigo abierto por el otro costado, buscando la sociedad con Quagli, y éste último pivoteando y distribuyendo del medio para arriba. Como se verá, las estrategias de ambos equipos son contrastantes, es decir: un equipo tiene estrategia y táctica, y el otro es una toldería con más caciques que indios y muchos caballos.
En los primeros minutos, ninguno de los dos equipos se sacaron ventajas en el marcador. Pocas llegadas, y el juego trabado en el medio. Playa se acerca esporádicamente, pero choca ineludiblemente con el arquero más solvente y de mayor liquidez del torneo, el bancario Tibalt. En Administración Quagli no se destapa, es comido por la marca, y entonces son Maciel y Maitre los encargados de llevar peligro al arco rival con tiros de larga distancia, con resultados negativos hasta ese momento. Los de Playa corren toda la cancha, pero corren nada más porque no se dan 2 pases seguidos. Ironman Vega es el más peligroso de los de gris, y el que más kilómetros recorrió según la laptop de Niembro. Monteroni y Reynaudo no tienen la mejor tarde y no logran conectarse entre sí, lo que produce recriminaciones de ambas partes.
A mi me tocó sacar un par de pelotas y andar pegando varios gritos, persignándome cada vez que Administración se venía, previendo tiros furibundos de parte de Maciel y Quagli.
Pasan los minutos y el marcador sigue intacto, hasta que un descuidado Maitre (les dije que estaba solo, que de 34 pelotas que mandaba al cuerno, una tenía que entrar) le pegó como venía y me metió un lindo gol. La p*´^*!!!
Luego del gol, las cosas no cambiaron mucho, el juego siguió equilibrado sólo que Playa se volcó más al ataque, construyendo jugadas más interesantes y llevando más peligro al area contraria. Administración mantuvo la calma y no se conformó con la exigua ventaja sino que fue por más. Y de tanto ir, llegó el segundo: Quagli que se me viene, marcado a fuego por Bugnón, le pega a la pelota, me revuelco para sacarla magistralmente, un par de rebotes que se dan, y tirado en el piso de espaldas al arco veo como la pelota pasa por encima mío y entra mansita al arco. Gol. No sé como fue, no sé que pasó, solo sé que me clavaron el segundo. Según el refereé el tanto fue marcado por Quagli, pero no se qué me dice que la patita de Bugnón tuvo algo que ver.La p*$%&% que lo p"·&$·*!
Y así termina el primer capítulo, Administración en ventaja por sólo 2 goles, resultado que no define nada y que predice un segundo con Playa más presionado a buscar el empate y los de blanco tratando de aprovechar los espacios en la defensa rival.
Comenzando el segundo tiempo, se dió lo primero que nombré: Playa salió a buscar el gol, no muy organizadamente, pero con decisión. Administración cambió un poco el esquema: Maitre más atrás y Maciel más cerca de Quagli, jugando al uno-dos.
Los jugadores de playa corren, corren, corren y corren, a veces patean al arco, a veces se dan un pase, y a veces les sale algo bien: así fue como llegó el descuento, con un tiro de media distancia de Vega, que sorprendió a Tato y no le dió tiempo de reacción. Playa se pone a uno del empate y alimenta la ilusión.
Administración no se desordena, sino que por el contrario, cierra más sus líneas y presiona más en el ataque, con un Maciel menos preocupado en rematar al arco contrario, sinó más concentrado en la búsqueda del compañero; eso hizo que el ataque se vuelva más impredecible y los jugadores más incontenibles. Quagli sigue sin brillar todavía, marcado ferozmente, aunque sin violencia por el firme Bugnón.
Playa sigue como bola sin manija, buscando el empate sin ideas y sin las sociedades necesarias para lograrlo. Reynaudo no pesa y Monteroni desperdicia varias llegadas por falta de puntería en el pase o la definicion. Mientras tanto, Tibalt sigue imbatible, descolgando centros sin siquiera pegar un saltito.
Promediando el segundo tiempo, las acciones estaban parejas, pero el olor a gol se sentía fuertemente, un tufo insoportable a gol en el ambiente. Y así es como se rompe el equilibrio en el juego, un tiro preciso de Maciel vulnera el arco de Playa haciendo estéril tanto esfuerzo y sacrificio de mi parte para mantenerlo cerrado. Sentí la frustración que sienten los héroes que, a pesar del titánico esfuerzo realizado, ven en el campo de batalla como su pueblo pierde la guerra. Como William Wallace en "Corazón Valiente" que se rompe el alma para que al final vengan los ingleses y le arranquen el "Freeeeedoooommmm!" de sus labios debido que algunos escoceses pechearon al final. Que ingrato, que frustrante es el futbol, Dios.....
Bien, a partir de ahí el partido cambió completamente. Playa no esperaba semejante mazazo, y veía cada vez más lejano el empate. Se sintieron los nervios y los reproches mutuos comenzaron a sonar con mayor intensidad. Se descuidaron las marcas y en una ráfaga de amor... perdón, de futbol, nuevamente el niño prodigio Quagli estiró el marcador, pero no me pregunten como fue porque me olvidé de la jugada. Fue gol y punto. 4 a 1 y la ******!!!!!!
Playa se desbarrancó al final, dos goles relámpago les tiraron la estantería. No bastó con correr y correr, meter y marcar a Mariano para lograr un resultado positivo. Había que trazar una estrategia, una táctica acorde para vencer a éste lider imbatible que tiene el torneo. Pero a ésta altura ya es demasiado tarde, ya estamos muy entregados.
Tal es así que en una pelota que parecía se iba al corner, un Quagli velocísimo no la dió por perdida, y marcado a presión por "42km" Vega saca del banderín un tiro quirurgico para que la pelota se clave en el primer ángulo y yo me quede a las p*$%$%adas un rato.
Definido, cerrado, inobjetable. El resultado ya no se iba a modificar. No queda más tiempo, el árbitro da por finalizado el encuentro, con un resultado un poco exagerado, pero no injusto.
Administración dió lo que tenía que dar, jugó como siempre, y se sigue erigiendo como el lider imbatible del torneo. Playa suma su segunda frustración al hilo, y ese cartelito de candidato que se colgó en la primera fecha, está con la piola cada vez más gastada. Arrivederchi, sé finí il comentario.
Datos y estadísticas:
ADMINISTRACION formó con:
1- Tato "Chiquito Bancario" Tibalt
5- Mariano "Soccer Star" Quagli
6- Pablo "le pego de donde estoy" Maciel
7- Rubén "Pergamino" Favini
2- Sebastián "Calculator Man" Maitre
PLAYA formó con:
1. Matías "Pulpo" Pecorari
6. Ivar "Rústico" Bugnón
4. Marcelo "Mágico" Reynaudo
8. Luis "Detergente" Monteroni
5. Horacio "Correcaminos" Vega
Goles:
AD: M. Quagli (3), S. Maitre (1), P. Maciel (1).
PL: H. Vega (1).
Incidencias:
Amonestados: P. Maciel (A).
No hay comentarios:
Publicar un comentario